El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco denunció el 7 de marzo el hallazgo de tres hornos clandestinos en un predio de La Estanzuela, municipio de Teuchitlán.
Según sus integrantes, el rancho “Izaguirre” era utilizado por la delincuencia organizada para incinerar cuerpos y adiestrar reclutas, lo que lo convertiría en un “sitio de exterminio”.
En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum criticó a los medios opositores por relacionar estos hallazgos con el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Desde Palacio Nacional, recordó que la Fiscalía estatal tenía resguardado el predio y pidió esperar a la información oficial, que será presentada la próxima semana por el fiscal Alejandro Gertz Manero.
Aseguró que su gobierno no minimiza la crisis de desapariciones, pero llamó a evitar especulaciones basadas en fotografías y testimonios.
Además, reiteró su solidaridad con las familias de personas desaparecidas y negó que en México haya más desapariciones que homicidios.
Finalmente, pidió paciencia antes de señalar responsabilidades políticas, en referencia al exgobernador de Jalisco, Enrique Alfaro.
