Estos vehículos están diseñados para operaciones rápidas y detección de puntos críticos de actividad ilícita
El pasado 28 de marzo, unidades blindadas Stryker llegaron a la frontera entre El Paso, Texas, y Ciudad Juárez, Chihuahua, casi un mes después de que el Departamento de Defensa de Estados Unidos anunciara su despliegue.
El despliegue de los Stryker, —cuyo costo unitario es de aproximadamente cuatro millones de dólares—, forma parte de los esfuerzos para combatir el cruce ilegal de personas y el tráfico de drogas.
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, señaló que la medida
«Abona al compromiso del Departamento de Defensa con la seguridad nacional, trabajando en conjunto con el Departamento de Seguridad Nacional para asegurar la frontera».
El modelo M1126, utilizado en este despliegue, cuenta con blindaje capaz de resistir armas de hasta 14.5 mm, y puede adaptarse con protección adicional o sistemas de defensa activa.

Los vehículos están equipados con tecnología de visión térmica y sistemas de observación avanzados, proporcionando una cobertura de 360 grados para la artillería y de 90 grados para el conductor.
Además, tienen capacidad para 11 tripulantes y están armados con ametralladoras de alto calibre.
