El encarecimiento de insumos médicos y alimentos amenaza la salud y economía de los sectores más vulnerables.
Las medidas arancelarias de EE.UU. hacia México podrían afectar gravemente la salud pública, al encarecer medicamentos, insumos médicos y alimentos básicos. México depende en gran medida de importaciones farmacéuticas y agrícolas, y el alza de precios limitaría el acceso a tratamientos esenciales y elevaría los costos en hospitales.
Además, el aumento en alimentos como maíz y trigo impactaría directamente a las familias de bajos ingresos, agudizando problemas de malnutrición y obesidad. También se prevé pérdida de empleos y menor recaudación fiscal, lo que debilitaría aún más al ya presionado sistema de salud.
Urge diversificar proveedores, fortalecer la producción nacional y optimizar el gasto en salud para proteger el bienestar de la población.
