Podría empujar al 60% de las PYMES a la informalidad si no se acompaña de incentivos y capacitación, alerta Javier Zepeda.
La propuesta de reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales debe implementarse de forma gradual y con una visión diferenciada, advirtió Javier Zepeda, vicepresidente de PYMES en la CONCANACO-Servytur Jalisco.
El empresario señaló que esta reforma, impulsada por el Gobierno federal con el argumento de mejorar la calidad de vida de los trabajadores, no considera las realidades del sector productivo nacional, particularmente de las micro, pequeñas y medianas empresas, que generan la mayor parte del empleo formal en el país.
«Reducir horas no garantiza productividad cuando aún tenemos una cultura laboral decadente«, afirmó.
Agregó que, de aplicarse sin acompañamiento y estímulos adecuados, más del 60% de las PYMES podrían verse obligadas a operar en la informalidad o incluso cerrar, como ocurrió durante la pandemia.

Zepeda subrayó que el costo empresarial de la reforma superaría el 16% en términos operativos, por lo que se requiere una estrategia con incentivos, capacitación y participación activa del gobierno.
También pidió evitar generalizaciones al legislar, pues sectores como la seguridad o la construcción tienen condiciones laborales muy distintas a las de otros países con los que México suele compararse.
«Estamos a favor del bienestar laboral, pero debe haber justicia con sostenibilidad para quien genera los empleos«, concluyó.
