Admitió su papel como líder del Cártel de Sinaloa y la distribución masiva de drogas.
Ovidio Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, se declaró culpable este viernes en una corte de Estados Unidos por delitos de narcotráfico, lavado de dinero y posesión de armas.
Es el primer hijo del exlíder del Cártel de Sinaloa en aceptar cargos ante la justicia estadounidense.
Según fiscales, Ovidio y su hermano Joaquín Guzmán López lideraban una facción del cártel conocida como “Los Chapitos”,
responsable de traficar “cantidades asombrosas” de fentanilo, cocaína, heroína, metanfetamina y mariguana hacia Estados Unidos, agravando la crisis de sobredosis en ese país.
Como parte del acuerdo de culpabilidad, Ovidio reconoció haber supervisado la producción y distribución de esas sustancias.
Los detalles del convenio, incluidas posibles reducciones de condena o colaboración con autoridades, no han sido revelados.
