Porque, según la Sedena, eran datos “sin análisis formal”.
El Secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, reconoció que durante el sexenio pasado no se informó al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador
sobre los señalamientos de vínculos con el crimen organizado contra Hernán Bermúdez, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, pese a que hoy existe una orden de aprehensión en su contra.
Trevilla justificó la omisión señalando que la información que reciben las fuerzas armadas es “bruta” y no se comparte hasta pasar por un análisis formal y detallado.
«No se puede informar algo que no está comprobado”, respondió ante el cuestionamiento de por qué no se notificó al presidente o al gobernador en turno.
Este enfoque genera cuestionamientos sobre el alcance del poder castrense para filtrar o retener información clave, en asuntos de seguridad nacional.

Especialistas advierten que la inteligencia militar debe estar al servicio del mando civil, no condicionada por los criterios subjetivos de los altos mandos.
