Fiscalía indaga responsabilidades; 22 lesionados siguen en estado crítico.
La explosión de una pipa de gas registrada el miércoles al oriente de la Ciudad de México, que provocó un incendio con llamas de hasta 30 metros y calcinó una veintena de vehículos, dejó al menos ocho muertos y 94 heridos, 22 de ellos graves.
La fiscal Bertha María Alcalde informó que la principal línea de investigación apunta al exceso de velocidad, aunque no se descartan otras causas.
El chofer del camión, Ubaldo García, permanece hospitalizado en estado crítico y bajo custodia.

A su vez el jefe de bomberos, Juan Manuel Pérez Cova, calificó el hecho como el peor siniestro de este tipo en la capital desde 2015, cuando una fuga de gas en el Hospital Materno de Cuajimalpa cobró siete vidas.
