No tiene antídoto.
El Centro Universitario de la Costa Sur de la UdeG, alertó sobre la presencia de la oruga peluche o gato lanudo (Megalopyge opercularis) en Jalisco, Nuevo León, Puebla y Yucatán, advirtiendo su alta toxicidad y riesgo para niñas, niños y adultos mayores.
El entomólogo Luis Eugenio Rivera confirmó su avistamiento en Tlajomulco y explicó que su apariencia inofensiva oculta espinas venenosas que, al contacto, inyectan una potente toxina.
El dolor que provoca es descrito como similar a una fractura o una quemadura, y puede extenderse rápidamente por el cuerpo.
Los síntomas incluyen náuseas, vómito, taquicardia, dolor de cabeza, inflamación de ganglios y, en casos graves, dificultad respiratoria o shock anafiláctico.
Aunque el malestar suele durar una hora, puede prolongarse hasta cinco días.
Sin antídoto disponible, el tratamiento consiste en retirar las espinas con cinta adhesiva, lavar la zona, aplicar compresas frías y buscar atención médica inmediata.
Rivera advirtió que las lluvias recientes favorecieron su proliferación, pero desaconsejó fumigaciones masivas para evitar dañar insectos benéficos.
Las autoridades piden evitar el contacto, usar guantes y manga larga si es necesario manipularla, y reportar avistamientos a Protección Civil o al 911.

