Con desafíos en la inversión y deuda pública, aunque con inflación controlada y tasas de interés a la baja.
Según el experto en economía y finanzas, Javier Zepeda Orozco, la economía mexicana enfrenta una coyuntura compleja de cara a 2026.
A pesar de los logros macroeconómicos, la economía «se está enfriando» y aún no ha recuperado el crecimiento perdido durante la pandemia.
Zepeda Orozco proyecta un crecimiento del PIB más moderado, cercano al 1.2% o 1.3%, en contraste con las estimaciones oficiales del 1.8% al 2.8%.
En el lado positivo, la inflación se mantiene controlada en un promedio del 3.6%, y se espera que se mantenga cerca del 3% en 2026.
Las tasas de interés han descendido significativamente, buscando alentar la inversión nacional y extranjera.
Además, México ha superado la marca histórica de Inversión Extranjera Directa (IED), con más de 40 mil millones de dólares.
Sin embargo, Zepeda Orozco critica la calidad de esta inversión, señalando que la reinversión de utilidades de empresas extranjeras no alcanza el 70% en 2025, lo que indica dudas sobre la confianza de los inversionistas.
La deuda pública también es un punto de alarma, rondando el 50% del PIB.
El Paquete Económico para 2026 introduce ajustes fiscales para evitar la evasión, simulación y falsa comprobación, otorgando mayores facultades de revisión al SAT.
Entre los puntos clave, destaca el uso del CFDI, la comprobación de la materialidad de las operaciones y la validación de retenciones en marketplaces.

Respecto a la realidad de los mexicanos, la informalidad laboral sigue al alza, afectando a más del 54% de la población ocupada.
Las PyMEs se sienten «asfixiadas» por los cambios regulatorios y la carga fiscal.
A pesar de esto, las bajas tasas de interés abren una oportunidad para las PyMEs con proyectos de negocio establecidos, ya que «la PyME que no se endeuda es una PyME que no va a crecer».
