Durante su participación en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), el Magistrado del Supremo Tribunal de Justicia de Jalisco, Damián Campos García,
expuso los avances y retrocesos del sistema penal estatal.
Campos García señaló que la reforma al Poder Judicial continúa detenida en el Congreso local y que, si no se logran acuerdos antes del receso legislativo, su discusión se aplazaría hasta 2026.
Recordó que Jalisco es de los pocos que aún no armoniza su legislación con la reforma constitucional federal, la cual establece 2027 como fecha límite para que jueces y magistrados accedan a sus cargos, mediante voto popular.
Advirtió que, de no aprobarse la reforma, la entidad podría incurrir en una omisión legislativa.
Mientras otros estados avanzaron de manera gradual -con elecciones parciales del 50% de juzgadores-, Jalisco tendrá que llevar al 100% de sus funcionarios jurisdiccionales a elección si ajusta su normatividad al marco federal.
El jurista subrayó que esta transición presenta retos significativos, pues el Poder Judicial no cuenta con recursos económicos para realizar campañas, ni puede recibir apoyo de partidos políticos.
“Todos saben quién es un gobernador o un alcalde, pero nadie conoce a los jueces”, afirmó, al señalar que esta desigualdad coloca al Poder Judicial en clara desventaja frente a actores políticos.
Campos García añadió que la democratización de la justicia requiere equilibrio y reglas claras, que no existen.

«La ciudadanía debe saber quién es un buen o mal juez, porque los hay. Eso transparenta nuestro actuar”, concluyó.
