Aclara que el ajuste se aplica sólo a países sin acuerdos comerciales.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que los nuevos aranceles aprobados por el Congreso no tienen como objetivo a China, luego de las objeciones de Beijing y las advertencias de Corea del Sur.
Señaló que la medida se dirige únicamente a países sin tratados de libre comercio y forma parte del Plan México para fortalecer la producción nacional.
Explicó que, tras dialogar con empresarios, el Gobierno redujo el nivel inicial de los aranceles para evitar encarecimiento de productos y afectaciones económicas.
Aun así, especialistas advierten posibles incrementos de precios y afectaciones a empresas que no contemplaron estos cambios en sus presupuestos de 2026.
Especialistas consideran que podría tratarse de un “tiro en el pie”, dado que casi la mitad de las importaciones desde naciones sin tratado provienen de China.

A su vez, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, defendió los ajustes al señalar que algunas empresas chinas mantienen precios artificialmente bajos gracias a subsidios, por lo que -dijo- los aranceles responden a criterios económicos y no políticos.
