El gobierno ruso manifestó su respaldo a Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Rusia calificó la medida como una forma de garantizar la unidad del gobierno bolivariano, evitar una crisis constitucional y asegurar el desarrollo pacífico del país frente a «amenazas neocoloniales y agresión armada».
Asimismo, expresó su disposición de apoyar a Venezuela y subrayó que el país debe determinar su destino, sin injerencias externas.

Finalmente, hizo un llamado a resolver conflictos mediante diálogo constructivo y respeto al Derecho Internacional y la Carta de la ONU.
