Durante el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el presidente de Estados Unidos Donald Trump reiteró su intención de adquirir Groenlandia.
Al considerar que es “vital para la seguridad nacional estadounidense y necesaria para la defensa global”.
Sin embargo, descartó explícitamente el uso de fuerza militar y señaló que su administración buscará negociaciones “inmediatas” con Copenhagen.
Pero, los funcionarios daneses han respondido que la isla no está a la venta, y que su estatus territorial es soberano.

Trump también vinculó el tema con críticas a sus aliados europeos, por su contribución a la seguridad colectiva y al papel de Estados Unidos en la OTAN.
Ello generó reacciones mixtas entre líderes mundiales y analistas, que interpretan su postura como un desafío a la política exterior tradicional, de su país.
