«Somos dueños en nuestro hogar».
El primer ministro canadiense, Mark Carney, respondió a las declaraciones de Donald Trump en el Foro de Davos, afirmando que «Canadá no vive gracias a EU» y que los canadienses son los «dueños» en su hogar.
Trump había expresado su desagrado el miércoles en Suiza, señalando que Carney no había sido «agradecido» y que el país canadiense depende de Estados Unidos.
En un discurso en Quebec, dos días después de su intervención en Davos donde declaró que el «viejo orden» internacional ha desaparecido debido a las luchas entre grandes potencias, Carney defendió el modelo democrático canadiense.
Insistió en que su país ha optado por un desarrollo sostenible contra el cambio climático y una gestión inclusiva, «respetando la diversidad para aceptar otros y combatir el odio».
Anteriormente, el primer ministro canadiense había señalado que el mundo atraviesa una etapa de «creciente populismo y nacionalismo étnico» y que Canadá puede demostrar «cómo la diversidad es una fortaleza, no una debilidad».
