El presidente estadounidense Donald Trump afirmó este lunes en la Casa Blanca que sería «un gran honor» para él «tomar Cuba«, ya sea «liberarla o tomarla«, y aseguró que «podría hacer lo que quisiera con ella».
El mandatario republicano señaló que su administración mantiene diálogos con las autoridades cubanas.
Calificó a la isla de «nación fracasada» sin «dinero, petróleo ni nada«, aunque reconoció su «buena tierra y paisajes bonitos«, y mencionó tener amigos cubanos millonarios en EE.UU.
En semanas recientes, Trump ha amenazado con tomar control de Cuba de forma «amistosa» o hostil, y ha repetido que el gobierno de La Habana «caerá muy pronto» ya que el país «está en ruinas» por el bloqueo de patroleo impuesto por Washington, en enero pasado.
