Irán atacó este domingo con misiles las ciudades israelíes de Dimona y Arad, cerca del principal centro de investigación nuclear del país en el desierto del Néguev, en respuesta a amenazas del presidente estadounidense Donald Trump.
La ofensiva se desarrolló horas después de que Trump diera un plazo de 48 horas para que Teherán reabra el estrecho de Ormuz, advirtiendo que de no hacerlo Washington “aniquilará” centrales eléctricas iraníes.
En Arad, al menos 64 personas fueron trasladadas a hospitales y varios edificios de apartamentos resultaron gravemente dañados.
El primer ministro Benjamin Netanyahu recorrió la zona y calificó de “milagro” la falta de víctimas mortales, exhortando a la población a seguir las alertas de seguridad.

Autoridades confirmaron que los sistemas de defensa aérea no interceptaron los proyectiles.
Paralelamente, en el norte de Israel, un ataque atribuido a Hezbollah dejó al menos un muerto.
